La recuperación después de una cirugía de ginecomastia es progresiva. Durante los primeros días pueden aparecer inflamación, molestias y hematomas en la zona pectoral.

Habitualmente se recomienda utilizar una prenda de compresión torácica durante el periodo indicado por la cirujana.

La reincorporación al trabajo y al ejercicio físico depende de la técnica realizada, del tipo de actividad y de la evolución postoperatoria.